La Lucha Por El Reconocimiento De Los Títulos Universitarios En Chile

Claudia Marulanda y Diego Jazanovich no se conocen, emigraron a Chile por distintas razones y desde distintos países. Si bien coinciden en que ambos son profesionales, estudiaron distintas cosas. Mientras Claudia se formó como sicóloga en Medellín, Diego se tituló en odontología en Londres.

Ambos optaron por Chile como destino de sus aventuras y, en este país, los dos enfrentaron las dificultades del sistema para ejercer su profesión. Colombia es parte de un convenio Cultural con Chile, mientras que Inglaterra no, lo que provocó que ambos tuviesen que tomar vías distintas.

El odontólogo «gringo» llegó a Chile por amor. Por una amiga en común que se casaba en Santiago, conoció a quien hoy es su pareja y, con el tiempo, decidieron establecerse en este país.

Diego siempre ha sido minucioso y ordenado, razón por la que buscó toda la información posible a fin de poder convalidar su título en Chile. Sabía que el proceso sería lento, se preparó para ello y tomó todas las precauciones del caso. Se certificó como profesor de inglés de la Universidad de Cambridge mientras la Universidad de Chile revalidaba su título. Pero el proceso sería mucho más largo y engorroso de lo que esperaba.

Por su parte Claudia también preparó su viaje con tiempo. Averiguó que existía un convenio entre Colombia y Chile y apostilló toda la documentación que la acreditaba como sicóloga, con especialización en mediación familiar. «En Colombia me indicaron traer todos los documentos apostillados. Cuando llegué a Chile empecé a indagar donde llevar mis documentos, primero supuse que había que ir al ministerio de Educación, de ahí me enviaron a la Universidad de Chile, hasta que finalmente me dijeron que debía ir a Relaciones Exteriores, a la oficina especial de convalidación de títulos», recuerda Marulanda. Su calvario recién comenzaba.

Las dificultades del sistema y la falta de información

“Concurrí personalmente a entregar mi documentación a la oficina de convalidación de títulos del Ministerio de Relaciones Exteriores, pero ahí me explicaron que tenía que subir los documentos a una plataforma. Seguí los pasos, escaneé los documentos y esperé muchos meses por una respuesta”, relata aún con molestia Claudia. Mientras revisaban sus papeles tuvo que trabajar como recepcionista en un Centro de Yoga, donde no lo pasó bien, por lo que recurrió a la cocina y a vender en oficinas para mantenerse.

Pero la sicóloga jamás perdió la esperanza y siguió preguntando periódicamente qué ocurría con sus documentos. «Tuve que ir personalmente para saber que pasaba, hasta que me dijeron que estaban ok. Me mandaron una confirmación, solicité una cita y tuve que llevar los documentos físicamente», dice.

Lo más complicado fue el tiempo de espera, eso es lo que transmite Claudia al contar su historia. La incertidumbre de no saber lo que pasa, de no tener la información de los tiempos o que simplemente nadie contesta de buena manera.  «En mi carpeta figuraba un documento distinto al que yo había escaneado. Entonces tuve que solicitar la corrección a Colombia del documento, pero si yo no indago y apuro el proceso nadie me avisa. Nadie me envió un correo o me llamó por teléfono para avisarme que el papel estaba malo», señala.

Claudia estuvo de junio de 2017 a marzo de 2018 esperando la convalidación de su título. «Se de personas a las que le entregan la respuesta en un mes y de otras que llevan esperando dos años», afirma.

Cuando por fin tuvo su título pudo salir en búsqueda de trabajo con todas las herramientas con las que contaba. El calvario de la incertidumbre laboral y de buscar trabajo en áreas distintas a sus capacidades finalmente terminaron. Encontró trabajo en la Fundación Madre Josefa y, desde ahí, aporta con todos sus conocimientos a los migrantes de la comuna de Puente Alto.

Una lucha que aún no acaba

Diego Jazanovich fue víctima del sistema de convalidación de títulos. Si bien él venía preparado para que el sistema fuese lento, jamás imaginó el calvario que le tocaría vivir, ni mucho menos que el golpe recibido por el sistema, le daría la fuerza para armar una fundación que trabajara en pos de la revalidación de títulos.

“Mi aventura comienza cuando intento revalidar mi título en la Universidad de Chile. Es ahí donde enfrento una serie de trabas, discriminaciones y problemas para todo”, recuerda Diego.

La crítica que Jazanovich le realiza al sistema que le tocó enfrentar, tiene que ver con la falta de claridad en las reglas del juego, los plazos y las materias que se van a evaluar. Continúa su relato, “Vine primero en 2012 a “cachar” como era el examen. Reprobé. Los temarios eran muy generales y la cantidad de materia era mucha, las preguntas eran capciosas en muchos casos o no estaban preparadas para personas que vinieran de distintas partes del mundo, en un español neutro”.

La instalación definitiva en Chile de Diego la realiza en noviembre de 2013 y, para abril de 2014, rinde el examen por segunda vez, reprobando nuevamente. “Ahí me di cuenta que el material que había utilizado para estudiar no era el adecuado y desde ese momento, gracias a conocer a gente generosa supe cuál era el material indicado para prepararme, que estaba, entre comillas, oculto.” En noviembre 2014 finalmente aprobó la parte teórica, pero lo peor estaba por venir: 17 exámenes prácticos.

“En los exámenes prácticos me doy cuenta de que había un sinfín de irregularidades. Por ejemplo, tenías que conseguir dientes, en Inglaterra eso es una violación a las normas de bioseguridad, o sacarte una radiografía de tu cabeza, exponiéndote a radiación innecesariamente, simplemente para calcarla. Afortunadamente esos exámenes hoy no existen” rememora el odontólogo inglés sobre todo su proceso.

Pero los recuerdos no terminan ahí y si las cosas están mal, siempre pueden ser peor. “Que te llamen un viernes para decirte que el examen es el lunes y debes traer un paciente para hacerlo, me parece que llega a ser hasta una falta de respeto”, continúa relatando Diego.

El calvario de Diego Jazanovich dio origen a un artículo en la revista Qué Pasa titulado «El Paciente Inglés«  donde cuenta su historia. Así nació la idea y toma el impulso de crear una Fundación que pudiera mejorar el sistema y entregarles dignidad a los profesionales en el proceso de revalidar su título profesional e instalarse en Chile. “Fundamos la ONG y desde entonces hemos podido apoyar a mucha gente a revalidar los títulos de manera un poco más transparente”, resalta su fundador.

Antes de la aparición de la Fundación «El Paciente Inglés«, en Chile se revalidaban pocos títulos extranjeros en odontología (69 entre 2007 y 2016). La primera campaña de la agrupación, #YoSoyElPacienteInglés, ayudó a que ese número creciera (44 en 2017), pero sigue siendo bajo en comparación al número de personas que ingresan al sistema de revalidación de títulos.

Diego es enfático en señalar que “hay personas que pagan por esto de la revalidación y no es posible que los calendarios no sean claros, o que los temarios no estén establecidos, cuando uno está pagando cerca de un millón de pesos por eso. A mí me tuvieron ocho meses esperando para un examen para después avisarme ocho días antes para ir a hacer ese examen. Estas prácticas no pueden ser, hay que exigirle al sistema, ya que si quieren calidad de profesionales el sistema tiene que ser de calidad”, finaliza Diego Jazanovich.

El sistema de títulos en Chile

La convalidación consiste en la homologación de las materias cursadas en una entidad de educación superior extranjera y las correspondientes que imparte una Universidad en Chile, para efectos de establecer el nivel de formación de un postulante a revalidación.

En este ámbito, el reconocimiento en Chile de los estudios que cualquier persona ha realizado en el exterior se puede llevar a cabo a través de dos vías:

La primera y cuando el título ha sido otorgado por algún país en Convenio con Chile, los trámites deben realizarse directamente en el Ministerio de Relaciones Exteriores o en el Ministerio de Educación, según corresponda.

La segunda, dirigida a todas aquellas postulaciones de personas de países sin tratado, en tal caso, los trámites deben realizarse en la Universidad de Chile. Previamente es necesario legalizar todos los documentos exigidos, en el Ministerio de Educación y en el Ministerio de Relaciones Exteriores del país de origen (o autoridades competentes), en el Consulado Chileno en ese país y en el Departamento de Legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. Tras ello, Presentar los documentos ya legalizados en la Oficina de Registros de la Prorrectoria de la Universidad de Chile.

Es importante destacar que esta realidad depende de cada título profesional, universidad y si existe un convenio específico en la materia. Aunque existen algunos casos en los que no se pueden ejercer debido a que el título no existe en Chile, por ejemplo: Tecnólogo/a médico.

Por esto, te recomendamos solicitar una hora ingresando al sitio web del Ministerio de Relaciones Exteriores, www.minrel.gov.cl, o ingresando al portal del Ministerio de Educación www.mineduc.cl, donde podrán encontrar el procedimiento en detalle.

Además de conocer  el proceso para los casos específicos en la página de la Universidad de Chile, entidad encargada de esto:

  1. Revalidación de títulos: https://bit.ly/2QFgVHt
  2. Reconocimiento de títulos:https://bit.ly/2MdWPT6
  3. Consulta del proceso online:https://bit.ly/2ALQ32o

Acá la explicación:

Recuerda que en nuestra app móvil gratuita gratuita INFOMIGRA (https://bit.ly/2QDr1vE) puedes encontrar más información de utilidad:

«Recuerda que regularizar tu situación migratoria favorecerá tu integración y calidad de vida en el país.«

Infomigra